Escritor del mes: Gabriel García Márquez

“Lo único que me duele de morir es que no sea de amor”

Debo culparla, debo culpar a mi mejor amiga por el gusto hacia este autor, solía pasearme por la vida leyendo lo que casi todos leemos cuando somos adolescentes y buscamos esa experiencia de la que los buenos lectores hablan, experiencia que muchas veces buscamos en los brazos fríos de un libro cualquiera. Hasta que ella apareció con una de sus novelas y me habló del escritor que nos ocupa el día de hoy y todo el mes siguiente.

No es que no supiera de su existencia desde antes de los 16 años, pero al tomar por primera vez una de sus novelas y leerla en el intento por conocerlo, no pude menos que seguir y seguir y seguir leyéndolo hasta que se volvió un escritor de cajón y uno de mis favoritos. El primer libro que leí sobre él, fue El amor en los tiempos del cólera, seguido de Memorias de mis putas tristes, y así siguió toda una odisea que me llevó de un simple gusto a la apreciación del escritor como tal.

Seguramente con estos datos saben que les hablo de Gabriel José de la Concordia García Márquez, que nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca Colombia, fue un escritor, guionista y periodista muy importante para la historia de la literatura en Latinoamérica y a nivel mundial.

gabo

¿En qué radica su importancia? No solo ganó el premio Nobel de literatura de 1982, sino que también es uno de los máximos representantes del llamado Boom Latinoamericano y del realismo mágico a la par de algunos de sus contemporáneos, como son Mario Vargas Llosa, Juan Rulfo, Clarice Lispector y Julio Cortázar.

Así, podemos destacar que, desde muy pequeño, sintió atracción por la lectura y la escritura, su abuelo, el coronel Nicolás Márquez, le contaba grandes historias de guerra y aventuras, lo que lo motivó a buscar espacios dónde expresar la imaginación que poseía. A los cinco años ya había aprendido a escribir y antes de los veinte, su profesor de Literatura ya sabía que se debía dedicar a escribir.

Fue a esta edad que, motivado por sus padres, eligió estudiar Derecho en la Universidad Nacional, y a pesar de que no era motivo de pasión, siguió con la carrera hasta que pudo publicar por primera vez un cuento en 1947 llamado La tercera resignación; nunca terminó sus estudios y decidió dedicarse solamente a su carrera periodística que tomó impacto cuando consiguió una columna en el diario El Universal.

Perteneció al Grupo de Barranquilla, que le enseñó a leer autores extranjeros y que lo hizo perfeccionar su periodismo y forma de escribir. Después de varios relatos publicados en diversos periódicos, al fin en 1955 publicó su primera novela La hojarasca a la que le siguieron obras como El coronel no tiene quien le escriba y La mala hora. La producción de estas dos últimas novelas se vio marcada por sus viajes a Europa, donde su visión sobre América Latina cambió rotundamente.

Siguió colaborando en varias revistas, periódicos e incluso realizó guiones para películas que, en su mayoría, se coronaron victoriosas; vivió en varios países latinos incluyendo México hasta que publicó su obra máxima, Cien años de soledad, en 30 de mayo de 1967, una novela en la que venía trabajando años atrás.

gabo1

Respecto al premio Nobel otorgado y a la novela misma, escritores como Juan Rulfo y Pablo Neruda elogiaron su trabajo y su premiación. Tres años después escribió El amor en los tiempos del cólera, y en 2004 se publicó su última novela Memorias de mis putas tristes. Finalmente falleció en abril de 2014 en la Ciudad México.

Increíblemente comencé a leerlo gracias a sus dos últimas novelas, que fueron suficientes para saber que sería uno de los escritores que marcarían mi paso a la licenciatura y el desarrollo de mi carrera como periodista y comunicadora. Se escuchan y leen muchas cosas en contra y a favor de García Márquez, sin embargo, hay algo que nadie puede negar: fue un parteaguas en la historia de literatura latinoamericana y su aportación al periodismo es fundamental. A veces se siente una separación clara entre los que lo aman por completo y los que lo odian, pero no hay un punto medio; me pregunto si eso es señal de su influencia y capacidad de marcar toda una generación de literatos.

 

Algunas de sus frases más famosas son:

“Recordar es fácil para el que tiene memoria. Olvidar es difícil para el que tiene corazón”

“Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. “

“El mundo habrá acabado de joderse el día en que los hombres viajen en primera clase y la literatura en el vagón de carga.”

“La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s